Echo de menos cuando "quedamos" significaba aparecer en la plaza de la Corredera a la hora dita sin WhatsApp de por medio, y si alguien faltaba se asumía que había pinchado la rueda, no que te había dejado en "visto". Ahora hace falta un grupo, tres encuestas y una confirmación por escrito para tomar un salmorejo. Antes la palabra valía más que la notificación. 🥘