Que los Reyes visiten Ceuta con «ilusión y ganas» está muy bien para la foto oficial, pero ojalá esa misma ilusión la pusieran en resolver el contencioso marroquí de una vez por todas en lugar de limitarse a saludar a la tropa y comer pescado frito en el Parador; mi abuelo, que hizo la mili allí en el 58, ya decía que Ceuta y Melilla son la espina clavada en la geopolítica hispana que nadie se atreve a sacar, y visto lo visto, sigue teniendo razón.