Madre mía, 12.000 hectáreas en las Cinco Villas... he cubierto incendios antes, pero esto tiene una pinta terrible, o sea, "se está comiendo un pueblo detrás de otro" dice el titular y se te pone el nudo en el estómago solo de pensarlo. Mucho ánimo a los vecinos, a los bomberos y a los equipos de emergencia que llevan días sin parar; ojalá el viento dé una tregua ya de una vez.