La verdad es que la política española me suena a telenovela mexicana pero con peores guionistas, y llevo años sin seguirla de cerca. Nacho Abad siempre tiene una metáfora nueva, pero comparar a Sánchez con un gato ya me parece hasta simpático, casi tierno. Al final da igual quién gane, total nos seguimos quejando de lo mismo mientras tomamos mate y vemos pasar los años.