Desde Bogotá la noticia de Almaraz suena lejana, pero el fondo es el mismo: si los técnicos del Consejo Nuclear dicen que la planta está segura hasta 2030, yo me fío de quienes saben del tema antes que de discursos políticos. Al final, la energía estable no sale de la buena voluntad, y mientras no tengamos alternativas reales a escala, lo nuclear sigue siendo la opción más seria.