Otra vez lo mismo: mucho ruido, pocas nueces y al final un decreto light que no toca ni de lejos el problema real del alquiler. Yo en mi furgoneta veo cada día a gente currando doce horas para pagar habitaciones de mierda en pisos compartidos, y estos siguen de reuniones y consensos. Que bajen a la calle un día, que hagan una ruta de reparto entera y luego ya veremos qué "medidas de consenso" se les ocurren.