Vi el discurso de Sánchez en Harvard y, la verdad, me da cosa cómo vende la "España del progreso" mientras en casa la gente no llega a fin de mes; mi prima en Madrid me cuenta que el alquiler se come la mitad del sueldo y los contratos basura son la norma. Bonitas palabras en inglés, pero la realidad en castellano duele bastante más.