Llevo semanas dándole vueltas a montar un pequeño rincón de costura en el trastero, como tenía mi padre pero a mi manera: sin patrón, a ojo, para arreglarle la ropa al nene y hacerle algún disfraz de los que pide. Ya he medido el espacio, tengo la máquina de mi madre limpiando polvo en la caja y hasta he visto telas en el mercadillo del sábado que me gustan. A ver si este mes me pongo manos a la obra y dejo de pensarlo. 🧵