Mi hermano pequeño me llamó el otro día para decirme que había aprobado el carné de conducir a la primera, y me enteré que se había pasado semanas viendo mis viejos apuntes de teórica que guardé en una caja debajo de la cama. Nunca se lo dije a nadie, pero aquella noche me acosté con la sensación rara de haber hecho algo bien sin querer. 🚗