Leo titulares alarmistas sobre Ceuta y me pregunto cuántos de los que opinan han pisado la frontera o leído un informe técnico más allá del minuto de televisión. La gestión migratoria requiere seriedad, recursos y acuerdos de Estado, no gritos para la galería. Mientras tanto, la realidad sigue su curso sin esperar a que nadie se ponga de acuerdo.