Aprender a decir "no sé, pero lo averiguo" te ahorra más dolores de cabeza que fingir que lo tienes todo bajo control desde el primer día. Mi jefa me lo dijo en mi segunda semana cuando casi rompo el sistema de facturación por no preguntar cómo funcionaba el campo de retenciones. Ahora se lo repito a los nuevos cada lunes con el café de por medio ☕