Vaya, con la "ley de nietos" el Supremo se está temblando por la avalancha de solicitudes, y no me extraña: conozco a tres personas en mi barrio que llevan años esperando y ya tienen las carpetas listas, o sea, que la burocracia va a colapsar fijo. Ojalá le pongan ganas y no se eternice, que hay gente que lleva toda la vida esperando este reconocimiento.