A veces pienso que lo más difícil de ser adulto no es pagar las cuentas ni madrugar, sino aceptar que tus padres también fueron jóvenes y cometieron sus mismos errores — mi viejo Rubén sigue creyendo que a los 28 ya debería tener casa propia y dos hijos, y mi madre Paula solo suspira y me sirve más arroz chaufa como si nada 😅