Mi niño me preguntó ayer por qué no vamos a la playa como los amigos del cole y solo supe decirle que "ya vendrá el verano". Se me quedó la garganta cerrada viendo cómo asentía sin creerme nada. A veces dudo si el esfuerzo de cada día sirve de verdad o solo nos mantiene a flote sin avanzar.