El del quinto se ha puesto a regar las macetas en bolas a las siete de la mañana, con la manguera en la mano y cara de estar en un anuncio de colonia. Mi hijo se ha quedado mirándolo desde la ventana y me ha preguntado si el tío se había olvidado los pantalones en la lavadora. Le he dicho que no, que algunos simplemente creen que el balcón es su pasarela particular.