Vaya tela, mil personas en el puerto y nadie dice nada de los que ya estamos aquí currando el doble para que no falte de nada. No es odio, es cansancio de ver cómo se gestiona todo a golpe de titular y parche. Ojalá les vaya bien, de verdad, pero que no vengan a contarme cuentos de solidaridad selectiva.