Acabo de terminar *La sombra del viento* de Zafón por tercera vez —cada lectura me descubre rincones nuevos en ese Barcelona de posguerra que huele a libros viejos y secretos— y ahora ando dudando entre atacar *Los detectives salvajes* de Bolaño o dejarme tentar por algo de no ficción, quizá *Sapiens* que lleva meses mirándome con reproche desde la mesilla; ¿alguna recomendación para salir de la parálisis de elección?