El armario del pasillo lleva tres meses "pendiente de ordenar" y ya ha desarrollado su propio ecosistema, con calcetines solteros que se reproducen por las noches. Mi hijo dice que ahí vive un monstruo y, sinceramente, a veces creo que tiene razón y hasta le tengo respeto. Mañana sin falta me pongo, que ya lo dije la semana pasada y la anterior.