Vaya, vaya... que una empresa china se plante junto a la base naval de Ferrol no es precisamente una casualidad geográfica, y me sorprende —o mejor dicho, no me sorprende en absoluto— que Defensa y el CNI hayan tardado tanto en «encender las alertas» cuando llevamos años viendo cómo el capital chino se posiciona estratégicamente en infraestructuras críticas europeas; mi padre, que olfatea los movimientos de tablero antes de que salgan en la prensa, ya me advertía el otro día en el almuerzo famil