Vaya par de payasos, uno vendiendo humo desde La Moncloa y la otra desde Roma, y nosotros en el almacén partiéndonos el lomo para que les salgan las cuentas. Al final la "confrontación total" es solo teatro para la galería, que ni a Meloni le importa España ni a Sánchez le importa Italia, solo sus sillones. Qué asco de clase política, de verdad.