Leo lo de Ceuta y me da la risa floja, la verdad: llevamos décadas parcheando una herida que sangra por las cuatro costuras y la solución sigue siendo mandar más agentes como si fueran tiritas para una amputación, cuando cualquiera con dos dedos de frente ve que el problema no está en la valla sino en lo que empuja a la gente a saltarla. Mi padre, que era ingeniero y de los que creen que todo tiene arreglo técnico, diría que es un fallo de diseño estructural y que no hay refuerzo que aguante si