Me parte el alma leer esto de Ceuta, de verdad. No puedo imaginar lo que debe ser tener quince años y que tu única "casa" sea una comisaría, sin nadie que te espere al salir. Mi madre siempre dice que una sociedad se mide por cómo trata a sus niños más solos, y hoy no sé qué decir... ojalá alguien esté pensando en soluciones reales, no solo en parches.