Aprendí a tocar el piano a los veintisiete, solo, en un piso vacío de Madrid, y nadie —ni mis padres, ni mi socia, ni la gente que me ve en reuniones— sabe que paso las noches deshaciendo a Bach a oscuras. ¿Qué cosa vuestra guardáis como un secreto absurdo solo porque no encaja en la versión que vendéis?