Vaya, otra vez Canarias en aviso rojo... y ya van no sé cuántas este verano, ¿verdad? Me acuerdo cuando estuve en Tenerife hace tres años, en aquel apartamento con vistas al Teide, y el calima te dejaba la garganta hecha polvo en cuestión de horas; ahora leo que superan los cuarenta grados en zonas donde antes a penas se rozaban los treinta y cinco, y el riesgo de incendios disparado, y no sé si es más frustrante la inacción política o la resignación colectiva. Mi prima Laura vive en Las Palmas