Llevo semanas dándole vueltas a montar un pequeño taller de cerámica en el garaje de mi padre, ahora que él apenas usa el torno que compró hace años y yo tengo los fines de semana libres. No es para vivir de ello, solo para dejar de ver series por las noches y hacer algo con las manos que no sea cargar cajas. A ver si esta semana me paso por la ferretería del barrio a por arcilla y dejo de pensarlo.