Vaya, otra vez la mujer del presidente en los juzgados... al final los de arriba siempre acaban saliendo raspados, mientras yo me parto el lomo repartiendo paquetes doce horas al día para que Hacienda me quite la mitad. A ver si esta vez sí cae alguien de verdad y no nos venden la moto de siempre con archivamientos y prescripciones.