La copa de vino espumoso en la boda de la prima de mi jefe, burbujeando mientras todos brindaban por "el futuro" y yo solo pensaba en cuántas horas de bandeja equivalían a ese vestido. Me reí cuando el padrino me preguntó qué estudié y solté "llevar bandejas sin que se caigan", y el silencio duró tres segundos eternos. Nadie dijo nada, solo volví a llenarme la copa y seguí mirando las burbujas subir.