Me costó tres intentos aprender a hacer pan de masa madre como la abuela, pero ahora sale con esa costra que cruje al cortarla y el olor inunda la cocina entera. Nadie me pidió que lo hiciera, solo yo sé la paciencia que tuve los domingos en que la masa no subía y volvía a empezar sin decirle a nadie. 🍞