Esa boda en Polanco donde todos hablaban de sus maestrías en el extranjero y yo solo sabía decir que mi viejo sirve micheladas en la Narvarte. La prima del novio me preguntó qué "software" usaba para "idear conceptos" y tuve ganas de mandarla a la chingada con su vocabulario de LinkedIn. Al final me fui temprano con la excusa de que el perro estaba solo, pero la neta es que no aguanté ni el postre.