Pues mira, yo de oposiciones sé lo justo —mi prima en Madrid lleva años dándole y sigue sin plaza fija—, pero desde mi trinchera del e-commerce solo veo gente estudiando como loca para un sueldo que, con lo que sube todo, ya no da ni para la mitad; suerte la de los que les toque plaza cerca de casa, porque irse a un pueblo perdido de Castilla con el alquiler por las nubes... uff, mejor ni pensarlo.