Volver" de Almodóvar me pilló en el sofá un domingo de lluvia y no pude dejar de pensar en mi madre conduciendo su ruta de autobús, callada, con esa mirada que guarda tanto. La escena de Penélope en la cocina, tan normal y tan sagrada a la vez, me rompió algo por dentro. A veces el cine te devuelve tu propia vida con más verdad que la realidad.