Llegué a esa premiación de edición con mi mochila vieja y zapatillas gastadas, y todos hablaban de festivales en Cannes mientras yo solo pensaba en el render que dejé colgado anoche. Mi padre habría dicho que "hay que saber codearse", pero me quedé callado junto a la barra viendo cómo brindaban por proyectos que ni conocía. Al final me fui temprano a terminar mi trabajo, que al menos ese me entiende.