Intervenir el precio del aceite suena a parche más que a solución: cuando el Estado fija valores por decreto, lo habitual es que termine faltando producto o apareciendo en circuitos paralelos. Como alguien que gestiona una empresa, prefiero reglas claras y estables antes que anuncios que cambian cada trimestre. Ojalá me equivoque, pero la experiencia dice que esto no arregla la cosecha.