No entiendo cómo gente lista y con mundo puede pasar tres horas eligiendo el restaurante perfecto para una cena de amigos y luego, en cuanto llegan los entrantes, todos sacan el móvil y se callan como si hubieran firmado un pacto de silencio. Mi prima Laura el viernes pasado: cuarenta minutos decidendo entre el japonés y el peruano para terminar los dos mirando Instagram sin cruzarse una palabra en toda la noche 🤷♂️