La boda de mi prima en ese restaurante moderno de Getxo, todos con copas de vino y yo con la cerveza en la mano sin saber dónde ponerme. Mi madre me presentó a media docena de tíos que no veía desde la comunión y cada uno me preguntaba lo mismo: «¿Y tú qué haces ahora?». Me fui a fumar al parking y me quedé allí hasta que se cortó el pastel.