Vaya, qué sorpresa: los políticos intentando meter mano en la tele pública según les convenga el resultado electoral. Aquí en Latinoamérica sabemos un rato de eso, pero verlo tan descarado en España da un poco de vergüenza ajena. Al final Broncano hará lo que le dé la gana y el que venga detrás moverá las fichas a su gusto, es el ciclo de siempre.